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2021, VOLVER.

Se va 2021, y con él un año que para nosotras ha significado muchas cosas, pero una por encima de ellas: VOLVER.

Volver a mi otra casa, mi Madrid, tras el refugio que me brindó Asturias en plena pandemia. Volver a la rutina, a los colegios y los madrugones, a esa cierta normalidad que tanto hemos echado en falta. Volver al trabajo, intenso y sin descanso, como no recordaba en mucho tiempo atrás. Y ¡cómo no! Volver a las bodas, nuestro leiv-motiv principal. 2021, gracias por permitirnos VOLVER.

Creo que además de VOLVER, otra palabra que está muy vinculada a este 2021, ha sido la de TRABAJO. Todas las áreas de LalaBlu, desde Wedding Planner, hasta Brand Partner y Mentorías, han (hemos) trabajado con muchísima intensidad durante este año.

Contar con un equipo tan bien engranado y tan sumamente consolidado a lo largo de casi 10 años, es sin duda nuestro mayor activo. Lo digo siempre que me preguntan y me reitero una vez más, LalaBlu es lo que es, por las personas que la forman.

Muchos de nuestros novios de esta temporada, habían tenido que posponer su boda, debido a la pandemia, con la mayor pena del mundo (para ellos y para nosotras). La espera, creo, que ha merecido la pena.

La temporada de bodas 2021, ha sido, probablemente la mejor desde que abriéramos la firma hace casi una década. No sólo en términos numéricos o económicos, que como cualquier otra empresa lo vemos como algo fundamental, sino en cuanto a calidad y calidez de las bodas que hemos tenido. Y eso solo se debe a la confianza de nuestros #novioslalablu. Gracias a todos ellos.

Foto: Serafín Castillo

2021 también ha sido un año de consolidación y reafirmación. Desde LalaBlu Brand Partner & Mentoring, he sentido que este otro proyecto se refrendaba, gracias a la confianza que depositaron todos las personas a las que he podido acompañar o asesorar a lo largo de este año.

Todo proyecto necesita su tiempo de adaptación y de rodaje. Adaptar y rediseñar los programas de mentoría ha sido parte de mi trabajo en 2021, en definitiva, perfeccionar lo que ya tenía desarrollado. Y este perfeccionamiento se lo debo a la experiencia que he ido adquiriendo, fruto de las personas y su confianza depositada en mi, como su mentora o asesora.

Gracias a mis queridas, Anna, Andrea, Ana M., Silvia, Lorena, Sara, Thais, Ana M. L., Sofía y Ana A. Gracias porque de todas he aprendido y de todas me llevo algo único y maravilloso.

También este 2021 me ha servido para una vez más darme cuenta de la enorme suerte que tengo y de lo bien rodeada que estoy siempre. Gracias al fantástico equipo que me acompaña en esta otra aventura. Tamara García y Nuria Méndez, con las que siempre es un placer formar equipo.

Desde LalaBlu Brand Partner también ha sido un año de vuelta y muy intenso, en donde hemos comprobado como emprendedores y empresas de distinta índole siguen confiando en LalaBlu como sus socios digitales. Gracias a todos.

No puedo dejar de mencionar el equipo de Genoveva Hita, clientes que ya son más que clientes, son amigos, y que siempre ponen su talento y su arte en nuestras manos para tratar de que vuele un poco más lejos.

Foto: Daniela Pinon / La Ruina

Tampoco quiero olvidarme del lado personal de LalaBlu. Hemos vivido un poco de todo este año que ya termina. La emoción de volver. Pero también la tristeza de despedir. Un año complejo, en lo que a sentimientos se refiere.

Este año que termina nos ha regalado instantes inolvidables. Ser testigo de la felicidad en los ojos de algunas personas que más queremos, es probablemente de las sensaciones más pletóricas que me deja este 2021.

Como la otra cara de una moneda, también he escuchado la voz entrecortada de una amiga al otro lado del teléfono, precedida de una mala noticia. 2021 nos arrebató un pedacito de nosotros mismos y lo puso en el standby del tiempo. Proyectos de vida que no llegaron a culminar, pero que como buenas resilientes nos lamimos las heridas, para estar de nuevo en la pista.

Anyway… no ha sido un mal año en absoluto, y aunque hayamos tenido muchos aciertos y errores, idas y venidas (¡para qué negarlo!) siento que este 2021 ha sido un año vibrante y emocionante. Lleno de mucha VIDA, de la de verdad, con todo lo que eso implica.

Foto: Saskia Photo

No sé qué pasará en 2022. No me atrevo tan siquiera a pronosticar nada. Me conformo con tener un año similar al que ahora dejamos, como poco.

Me despido de ti, fiel lector que me lees, deseándote un fantástico y vibrante Año Nuevo. Nos vemos a la vuelta del calendario.

Texto escrito por Nuria Fernández.

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